Hoy me quedé en el paro. Sorprendentemente no estoy triste, ni asombrado, ni tengo miedo. Tampoco estoy feliz, pero me encuentro poseído por una sensación de libertad que me agrada. Es, creo, como empezar de nuevo, o más bien seguir con el camino lleno de baches que inicié algún día, y que (estúpido de mí), creí haber abandonado en algún momento.
miércoles, 11 de julio de 2012
PRIMER DÍA DE LA NUEVA ERA
Hoy me quedé en el paro. Sorprendentemente no estoy triste, ni asombrado, ni tengo miedo. Tampoco estoy feliz, pero me encuentro poseído por una sensación de libertad que me agrada. Es, creo, como empezar de nuevo, o más bien seguir con el camino lleno de baches que inicié algún día, y que (estúpido de mí), creí haber abandonado en algún momento.
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